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miércoles, 18 de noviembre de 2015

Y tu, ¿crees en los duendes?

¿Qué o quien es, en realidad, un duende?

Sabemos que las leyendas en torno a este personaje se remontan a hace cientos de años, tanto es así, que en España, entre los siglos XVI y XVII muchos autores les dedicaron multitud de escritos, incluso los teólogos estaban convencidos de su existencia, y les veían como demonios pequeños, demonios domésticos.

En casi todos los pueblos de la geografía española se conoce alguna anécdota en torno a la existencia de uno de estos personajes, y en ellos seguro que encontramos alguna casa de donde sus habitantes han tenido que salir despavoridos huyendo de su presencia, incluso si se han olvidado de alguna pieza de su ajuar, al volver para recogerla se han encontrado al duende con ella en la mano burlándose.                                                   
La definición de duende, también conocido como gnomo o elfo, podría englobar multitud de adjetivos, pero en general, parece que todo el mundo está de acuerdo en que se trata de un ser masculino, un ser oscuro, un diablillo familiar, pequeño pero con poderes,  es travieso, siempre bullicioso, saltarín , con tendencia al juego, los bailes, a las bromas, la música y el engaño.Tiene algunos poderes como una gran fortaleza y velocidad y se cree que son muy longevos y no envejecen.

Casi siempre habita en cuevas, si bien en España, y el mundo hispano, se caracteriza por convivir con los humanos, eso si, en lugares alejados y rústicos, granjas o cabañas, pequeñas aldeas y pueblos, y si habitan en las casas, el lugar favorito para instalarse sería un sitio oscuro y apartado, escondido, como un desván, una bodega, incluso una cuadra.

Los duendes pueden tanto proteger a la familia del lugar donde se instalan o bien incordiar hasta hacerles desfallecer, pues tienen mucho rencor Son capaces tanto de proteger como de acosar a la familia moradora de la casa, ya que son muy vengativos.

Los duendes viven muy entretenidos  buscando alterar la vida familiar del lugar en el que cohabitan, y, entre sus travesuras, se pueden encontrar el cambiar los objetos de lugar,  incluso hacerlos desaparecer, producir ruidos extraños, apedrear muebles,  apagar o encender el fuego, reírse de forma estentórea, y un sinfín de cosas que se les pueda ocurrir.
Acusados desde siempre de perjudicar a los moradores de las viviendas espantándoles, y de practicar el arte del disfraz, siendo capaces de convertirse en animales, incluso en carbón para engañar a hombres y mujeres, modelan su cuerpo a su antojo.
Además de mimetizarse, pueden volverse invisibles, también pasar por el ojo de la cerradura, yp por que no, tocar a un hombre  produciéndole un escalofrío.

Por todo lo dicho la palabra duende vendría a definir a un ser doméstico, ya  que,  si nos fijamos en su etimología, derivaría de los términos “Duen de casa” (Dueño de casa).

También se sabe de la existencia de unos seres diminutos que servían a grandes magos y brujos, y que solían guardarse en ampollas de vidrio, en la empuñadora de la espada o en canutos.

Hoy en día, las leyendas de duendes siguen constituyendo una parte viva e importante de las que siguen vigentes en la tradición folclórica de todo el mundo. Se crea o no se crea en ellos, lo cierto es que los duendes están muy presentes en la vida popular, literaria y religiosa en España.

Precisamente en  España, durante  los siglos XVI y XVII, muchos autores se ocuparon de la  existencia de los duendes. Y muchos teólogos los catalogaron como demonios menores o domésticos, incluso se conservan actas y legajos de procesos inquisitoriales.

La existencia de duendes puede encontrarse en distintas obras literarias, como ya he comentado, ejemplos serian  El Lazarillo de Tormes, El Jardín de flores curiosas, de Antonio de Torquemada, El viejo celoso, de Cervantes, o La dama duende, de Calderón de la Barca.

Pero hay mas, en 1676 se publicó en Madrid un tratado sobre los duendes,  El ente dilucidado. Discurso único novísimo que muestra hay en naturaleza animales irracionales invisibles, y cuales sean, escrito po Fuentelapeña. 

Según Fuentelapeña, la actividad principal de los duendes seria hacer travesuras y provocar estrépitos, y dejarse ver por quien querían y cuando querían. Los define con figura humana, viviendo de noche y durmiendo de día y aficionados a jugar con los niños.

Tanto se llegó a creer en duendes, que, por ejemplo, en 1976 se murmuraba que un duende habitaba el Palacio Real de Madrid, comprobándose al final que se trataba de un amigo de la reina, el valido Fernando de Valenzuela.

Y todavía antes de esa fecha, en 1735, un personaje anónimo, el Duende Crítico, dejaba mensajes dentro de Palacio, y en el resto de  Madrid, dichos anonimos eran críticos, irreverentes e insultantes contra el ministro José Patiño. Al final, como siempre suele ocurrir, se descubrió al duende anónimo, que no era otro que un fraile carmelita, Fray Manuel san José, quien al ser apresado huyó a Portugal, y no regresaría hasta la muerte de Felipe V.

Como podemos apreciar, aunque parezca que solo  pueden creer en duendes las gentes rurales, también en las urbanas se ha afirmado su existencia. Sabido es de todos la creencia en Madrid de la existencia de estos mágicos seres en “la casa de las siete chimeneas” (hoy sede del ministerio de cultura)

Un caso muy sonado, ocurrido también en Madrid, en 1914, el duende goloso apareció en todos los periódicos, el tal duende vivía en una casa de la calle de Fuencarral, y se comía los dulces por la noche. Y de nuevo se descubrió que no era duende sino “duenda”, ya que quien se comía las golosinas era la abuela de la familia.

Seguimos en Madrid, y nos encontramos entre 1945 y los primeros años de los 50, en la plaza de Cristino Martos, muchos de vecinos afirmaban que venían a un duende de blanca barba y elegante, que ofrecía comida y golosinas en una bandeja, aunque algunos afirmaban que era el mayordomo de la marquesa, dueña del palacete. Hay quien afirma que es típico este tipo de apariciones en tiempos de escasez de comida., la realidad es que pasados unos años el duende se esfumó y no volvió a saberse de el.


Continuamos en Madrid, donde durante mucho tiempo existió la creencia de que aparecía un duende en el parque del retiro. Éste hecho se hizo tan popular que el ayuntamiento instituyó “la fiesta del duende” a celebrar en mayo, no tuvo gran continuidad, pero quedó una estatua dedicada al duende del retiro obra de José de Noja.

Otro caso muy llamativo es el ocurrido en el castillo de Guevara en Álava, que fue abandonado, no a causa de la derrota de ningún ejercito, sino, ni mas  ni menos, que por un duende.

Fue tanto el pavor que sintieron sus habitantes, que el castillo quedo totalmente deshabitado. 


Hay un tema que me parece muy pintoresco es el de los relatos medievales ingleses en los que se habla de “los niños cambiados”. Los changelings, eran duendes que robaban a niños recién nacidos, se los llevaban al país de las hadas y ellos se cambiaban por el bebe, solo por el deseo de recibir mimos de una madre. Las madres, lógicamente se percataban de que algo extraño ocurría, pero no sabían que. Después se daban cuenta de que la cara de su bebe se transformaba en la de un viejo, y lo mas llamativo era que el niño no crecía ni ganaba peso.

Para que se marchara el duende y liberar a su propio hijo, la madre debía conseguir que el duende confesara su fechoría, para ello solían preparar una comida con cerveza y esperar a que el duende les pidiera, (ya que los duendes no pueden resistirse a la cerveza), y así les hacían chantaje. Pero también utilizaban trucos mas crueles como quemar los pies a los niños con una pala al rojo vivo, al notar el calor el impostor salía huyendo por la chimenea, aunque claro, se corría el riesgo de que no fuera un impostor y quemase los pies de su propio hijo.

Una tradición ancestral aconseja alejar a los duendes de las cunas de los bebes poniendo en la cabecera una cruz de madera, o un objeto de hierro, normalmente unas tijeras o una herradura, que alejan a los malos espíritus.

-Duende del parque del retiro de Madrid-

La verdad es que su origen, o, el porque de su existencia, no tiene una lógica explicación. La única que cabe es que pudieran ser la representación del hombre, imperfecto y retorcido. Pero, como decía aquel, puede ser que haberlos hailos. 
Y, llegados a este punto, mi pregunta al lector sería: ¿has visto tu alguno? 

© marian tarazona
*Texto e imágenes propiedad del blog*

sábado, 31 de octubre de 2015

Halloween. La noche de difuntos

… “La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.
Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche”… (G. A. Bécquer, de “El monte de las ánimas”).
No, no voy a escribir sobre Halloween, en España poseemos nuestras propias tradiciones para la noche de difuntos, desde mucho antes de que América existiera como nación. Si, lo habéis adivinado, voy a hablar de ellas.

Cuando llegan estas fechas todo el mundo parece recordar solo las calabazas anaranjadas que nos ha vendido Hollywood. Pero aquí, en nuestra tierra, de siempre hemos utilizado las calabazas (incluso nabos) con una vela dentro a modo de linterna, lo mismo que la linterna de Jack.

El origen de esta celebración viene de muy antiguo, ya los celtas celebraban el Samhain, que era el final del tiempo de cosechas y el paso al año nuevo, que comenzaba con la estación oscura. Pero además de representar el tránsito de una estación a otra también es la noche en la que se abre el otro mundo.

En esta fiesta se unía el mundo de los vivos con el de los muertos,  por ese motivo se utilizaba la luz, para iluminar a las almas en su camino y que no quedaran atrapadas en el lugar que no les corresponde.

En España se sabe que ya se tallaban calabazas con forma de cara e iluminadas, haciendo referencia a los difuntos, aunque también existen referencias a su utilización entre octubre y noviembre. Los ejemplos de celebración son numerosísimos, pero, a modo de ejemplo, dejo un puñado de ellos:

***Galicia, en algunos lugares en vez de calabazas ahuecadas lo hacían con los cráneos de sus enemigos, siguiendo así los ritos celtas.

En todo Galicia poseen una celebración tradicional con un fuerte simbolismo de fiesta dedicada a nuestros difuntos, se trata de “Os magostos”, que coincide con el mes de los santos. Es la época en que se empiezan a abrir los magostos (castañas) y a caer al suelo.

Como en otros lugares, esta fiesta va desde el 1 de noviembre (todos los santos hasta el 11 del mismo mes (san Martiño), pero también se celebra unos días antes o después de estas fechas.

Es común tiznarse la cara con los restos de la hoguera, esto tiene una base en la festividad céltica del Samhaín, Alexander Carmichael ya hablaba de la celebración de dicha fiesta y su celebración en Escocia durante el siglo XIX y afirmaba que, en la víspera de esta fecha se encendían hogueras en los claros del bosque para celebrar una reunión festiva, y se volvía con la cara tiznada, con ello trataban de adquirir una apariencia fantasmal con el objeto de asustar a los demás vecinos cuando volvían, entrada la noche, a las aldeas. También en los magostos se saltaban las hogueras para purificarse, como en la fiesta de Beltane, y, al igual que en ella,  se bailaba cantaba y contaba cuentos.
En Cedeira (A Coruña) se hacen procesiones con antorchas.


***En Cantabria  se celebra la “Magosta o castañada” que  tiene como elementos principales la castaña y el fuego.

En los días comprendidos entre el 1 de noviembre (Todos los Santos) y el 11 de noviembre (San Martín) se suele celebrar esta fiesta donde no faltan las castañas asadas en el fuego, el vino y los chorizos.
Se realiza una hoguera, y en las brasas se coloca un asador para asar las castañas, una vez asadas se pelan y se comen.

También aquí se repite la costumbre de manchar la cara con la ceniza del fuego de haberlas asado, y saltar las hogueras ya que la tradición dice que da suerte, y como realizar diferentes juegos tradicionales, contar cuentos y cantar canciones populares.

***En Cataluña  también se comen las castañas que se han asado previamente en una sartén con agujeros. Pero, además de las castañas, también se comen boniatos asados y panellets que son unos dulces hechos con almendras, azúcar y un poco de patata, se les da forma redonda y se cubren de piñones, aunque también los hacen de  varios sabores.

***En Asturias está documentado que, en el siglo XVIII, los niños llevaban lámparas y pedían comida a las puertas de las casas durante esa noche.

En Cangas del Narcea  los días de difuntos salían los niños  a pedir por las casas y llevaban luces, los encargados eran los monaguillos y se pasaban la noche de animas tocando las campanas.

***En algunos pueblos de Madrid, como Ambite, El Vellón, Canencia, Estremera, Fuentidueña de Tajo, Manzanares el Real o Loeches, también está constatado que las casas se decoraban  con calabazas, que se les hacían agujeros a modo de ojos,  boca y nariz, y dentro  se introducía una vela o luz. Era la manera como asustaban a la gente e invocaban a los espíritus protectores.

En muchos de esos pueblos en esa noche la única iluminación utilizada era la que proporcionaban hogueras y calabazas, aunque también se usaban ollas, botijos, e incluso calabacines.

En dichas localidades se elaboraban  los “Puches”, que es un postre hecho con harina, pan, agua, aceite, anís y azúcar.
Se usaba, entre otras cosas, para gastar bromas o para  comerlas, pero los quintos las utilizaban a menudo para tapar las cerraduras de las puertas de las casas (como símbolo de protección, ya que así no podían entrar las ánimas),  también  manchaban con ellos  la cara de la gente.

En Getafe todavía se mantiene la tradición. 
En otros pueblos como Valdequemada se comían natillas y “sopas canas” a base de tocino frito, cuadraditos de pan tostado, pimentón y leche.

Con el paso del tiempo, los puches se cambiaron por chocolate con churros, usándolo también para hacer  pintadas por las casas.

En algunos pueblos los niños intercambiaban sus puches por limosnas, y en otros los niños o el sacristán, pedían dinero para las ánimas.

Lo que en Mangirón se decía "llamar a las casas" a la vez cantaban:

“es la noche de los muertos
y también las calabazas
así que danos dinero
o te robamos" 
(a veces dicen “meamos").

En Ajalvir se utilizaba una calavera de burro en vez de una calabaza, y en Tielmes, se valían de un botijo.

En muchos de estos pueblos madrileños ese día se vestía de luto y  utilizaban una campanilla para tocar toda la noche hasta la madrugada llevando a los cementerios luces para guiar a los muertos.

***Provincia de Salamanca

En La Albercaexiste una arraigada tradición, al atardecer de todos los viernes del año, haga el tiempo que haga y, en el momento en que el sol se oculta, una “moza” (en realidad es una mujer de cualquier edad) sale a la calle dando  tres toques de campana. Le acompañan en su caminar dos mujeres mas, todas visten de negro, andan despacio y rezan formando una triste y lúgubre comitiva. La moza   hace sonar la campanilla, y el sonido se expande por entre las piedras de las paredes de las estrechas calles, se trata de la “esquila de las ánimas”. En cada esquina señalada toca tres veces y las tres rezan la siguiente oración por todas las almas que habitan el purgatorio: “Fieles cristianos, acordémonos de las Benditas Almas del Purgatorio con un Padrenuestro y un Ave María por el amor de Dios…”.
Vuelve a dar tres toques y siguen rezando “Otro padrenuestro y otra Avemaría por los que están en pecado mortal, para que su Divina Majestad los saque de tal miserable estado”. 
De nuevo toca la campanilla y continúan su camino rezando a la vez.

En Mogarraz, al igual que en la Alberca, también tienen la tradición de la "Moza de Ánimas", pero en esta localidad sale todos los días del año, al atardecer.

Además, el día de todos los Santos, la moza de las ánimas es acompañada por todos los vecinos, estos van ataviados con capas, portando faroles y velas. La procesión acaba en la plaza mayor y allí comen castañas asadas acompañadas de aguardiente.

***Castilla León

Al pie del monte de las ánimas, en Soria se lleva a cabo la “fiesta de la noche de las ánimas”, es una procesión en la que los participantes portan velas metidas en latas, cacharros de barro o calabazas mientras van cantando. Terminan haciendo una hoguera.  (Esta tradición aparece documentada en el “El monte de las ánimas” de Gustavo Adolfo Bécquer).

En Tajueco (Soria),el 1 de noviembre, llevan a cabo “El Ritual de las Ánimas”, que es una procesión encabezada por un sacerdote y, mientras se realiza, las campanas tocan a muerto. La procesión la forman tres grupos, por una parte va el grupo de solteros,  por otra el de casados, y la tercera por el resto de vecinos. Los casados y solteros son los protagonistas principales, son los que van cantando, alternándose las estrofas del Cántico de las Ánimas que leen a la luz de las velas en cuatro enclaves de la localidad.
Al terminar cada Cántico todos rezan un padrenuestro que inicia el párroco, en este  rezo son acompañados por el tercer grupo que presencia a unos metros a los dos coros  portando sobre las manos velas protegidas por botes, calabazas o cacharros de barro agujereados.
Cuando termina la procesión se toman vino y pastelillos.

En Quintanilla de tres barrios (Soria), antes de cenar la noche de Todos los Santos, los mozos recorrían las casas del pueblo pidiendo por las almas del purgatorio.
Se reunían para celebrar la noche, en una misma casa, abuelos, padres, hermanos e hijos y se ponía en escena una representación: “pedir por las casas por las ánimas del purgatorio”
Cuando caía la noche, en la calle no se veía a nadie ni se oía sonido alguno ni en las calles ni en las casas. Se respiraba un miedo horrible, que, por los ancestros se pasaba de padres a hijos, y por creer en la posibilidad de que las ánimas se aparecían esa noche. Los críos estaban atemorizados y no se atrevían ni a acercarse al dintel de la puerta, no fuera que les atrapara un espíritu maligno de los que deambulaban a su antojo durante la noche, las ánimas del purgatorio estaban sedientas de almas y andaban al acecho para llevarse consigo al purgatorio a cualquiera que estuviera distraído.
En medio de aquel ambiente terrorífico y desafiando cualquier peligro, aparecían de súbito los mozos divididos en dos cuadrillas recorriendo absolutamente todas las casas cantando y rezando
En cada casa, en la que reinaba el silencio mas sepulcral, tocaba la campanilla, y uno de los presentes salía a abrirles, se cerraba la puerta y los mozos en la calle rezaban por los difuntos de la familia. También cantaban, a  no ser que el luto estuviera presente en alguna casa por el fallecimiento reciente de algún familiar.

Rezaban un Padrenuestro y un Ave María. Y acto seguido cantaban por las almas de los difuntos una canción de notas tristes para una noche de difuntos:

                      Almas si queréis gozar / del divino consistorio,
                      dad limosna por sacar / Animas del Purgatorio.
                      Si a tu padre o madre viereis / en vivas llamas arder,
                      qué daríais por sacarles / y no verles perecer.
                      Por las pobrecitas almas, / todos debemos rogar,
                      que las saque Dios de penas / y las lleve a descansar.
                      Ánimas del Purgatorio.

Al acabar, la campanilla sonaba de nuevo, se abría la puerta y se invitaba a los mozos a tomar un refrigerio y se les daba una limosna.
Cuando terminaban de visitar todas las casas, ambas cuadrillas se reunían en casa del cura o en la puerta de la iglesia y rezaban unidas. La colecta se le daba al cura, éste daba  una pequeña parte a los mozos, con ellos compraban vino y bacalao para merendar otro día.

Estado actual de la tradición: Desaparecida. Sólo se celebra la misa de difuntos.
En Tubilla del Lago (Burgos) mantienen la tradición del “Canto de las ánimas” que tiene lugar la noche del 1 de noviembre.

“Animas que estáis penando
en el purgatorio mismo
como presos en la cárcel
esperando su remedio.

El primo llama a la prima
el pariente a la parienta
y el marido a su mujer
le dice de esta manera:

"Esposa del corazón,
como de mi no te acuerdas
como no rezas a Dios
que nos saque de estas penas".

Unos asan en parrillas
otros cuecen en calderas
y otros en pozos de nieve
que son diferentes penas.

A las ánimas daréis,
limosna cuanto pudierais
otro tanto harán con vos
cuando de este mundo fuera.

En Zamora organizan el 1 de noviembre procesiones por los cementerios locales, se reza el rosario y llevan velas para guiar a los muertos, estas procesiones las organizan las Cofradías de las Ánimas.

*** En otras partes de Castilla, se asan castañas en hogueras o en la chimenea junto a la familia. Por ejemplo en La Moragá, en Zonas del Valle del Tiétar.

En pueblos de Ávila y  Toledo, en Béjar y también en Cáceres, se celebra “La Calbotada, El Día del Calbote, o Los Calbotes”, son  diferentes formas de llamar a esta fiesta, en la que se asan y comen castañas. El nombre viene de que la castaña, al asarla, se queda calva.

En pueblos de Gredos, los calbotes se acompañan con un licor que se elabora con mosto y aguardiente denominado “La Angélica”.

***Andalucía

En Baños de la Encina (Jaén), todo el mundo sale a las afueras organizados en peñas, y están durante dos o tres días comiendo gachas dulces, organizando juegos y cantando.
El origen de la fiesta lo encontramos a cuando las campanas repicaban día y noche por los difuntos, para evitarse el sonido los hombres huían al campo para no escucharlas y las mujeres rezaban.

En Benacazón Sevilla, se celebra “El Día de Tozanto”,  saliendo al monte con los amigos a pasar el día, lo que se denomina popularmente "echar los santos". En este día también se hacen las paces si dos personas están a mal, y van al cementerio a visitar a los difuntos.

En Begíjar (Jaén), entre el 31 de octubre y 2 de noviembre los jóvenes van por  las calle con cazuelas de gachas, y con estas gachas tapan las cerraduras de las puertas para que no puedan entrar a las viviendas los malos espíritus. Todos iluminan las ventanas de las casas con luces, y pasan la noche en vela comiendo tortillas con chocolate.

En Cádiz se vuelven irreverentes (simulando al carnaval) y se ríen de los personajes famosos, en los mercados podemos ver animales y vegetales disfrazados. Aquí, a la celebración de todos los santos la denominan la Fiesta de Tosantos, y comienza el 31 de octubre, con una curiosa tradición: celebrando la Fiesta de los Mercados, se trata de  un concurso de adornos entre los distintos puestos de carnes, verduras, frutas, pescados, disfrazando los productos como figuras representantes de la actualidad (al igual que los ninots de Valencia)

En el norte de Córdoba pasan la noche en vela tomando gachas de leche.

***En el Pirineo catalán, navarro, aragonés y andorrano, la noche de difuntos servía para reunirse con los amigos y la familia alrededor del fuego comiendo castañas y boniato.

En algunos pueblos continúa la tradición de pedir “tortas del alma”, trozos de pan con grosellas, a cambio prometían rezar por los parientes fallecidos de quienes les habían dado la torta. Algunos niños se vestían de fantasma para asustar.

***En Euskadi he encontrado muchos pueblos con tradiciones de hace muchos años. Llama la atención en la cultura vasca la existencia de una eterna pregunta: “Arima erraria, izeteari nola ihes egin?” (Alma errante, como hacer para no llegar a serlo?).

En Amezketa (Guipuzcoa), la nave de la iglesia simboliza un cementerio, en dicha iglesia existen 150 tumbas alineadas a los lados del pasillo del centro.
El día de los Difuntos, se ponen reclinatorios y Argizaiolas (Cerilleros de Difuntos, una talla de madera con una vela enrollada) en cada tumba. De esta manera la luz de las velas ilumina el viaje en el camino hacia mas allá de la muerte. No debemos olvidar que el rito de iluminar el mundo de los  muertos está muy arraigado en el pueblo vasco.
En realidad, esta tradición en Amézketa, se mantiene durante todos los domingos del año, pero el 1 de noviembre es un día especial para realizar el  rito y  reúne a un gran número de fieles.
Los fieles ocupan los ocho primeros bancos de la iglesia de san Bartolomé. Detrás de ellos se colocan las mujeres de las familias de los que están enterrados, cada una de ellas se coloca encima de una sepultura en su silla correspondiente. Delante de ellas, en el suelo colocan las argizaiolas y van dandole vuelta conforme la vela se va gastando.

En Berriz, Donosti, en la primera mitad del siglo XX Se utilizaba la calabaza, pero se ponía en la torre de la iglesia, en el campanario, al anochecer. Se le hacia boca y ojos y se le ponia una vela dentro. Además, entonces no había luces en las calles, estaba todo a oscuras y era mas tenebroso.

En Eibar, “El Día de Ánimas,  era costumbre comer y beber en la taberna hasta emborracharse. Y también, comer chicos y chicas castañas asadas

En Zizurkil y Oiartzun, al igual que se hace hoy en día, se vaciaban las calabazas, se les hacía agujeros para los ojos y la boca y se metían velas dentro para atemorizar a la gente.

En Mutriku. "Alguna noche cercana al Día de Todos los Santos”, ya que entonces no había un día fijo, la chavalería ya andaban asustando a la gente, robaban alguna calabaza de las huertas, y las vaciaban e iluminaban. Estas calabazas las colocaban en los portales de las casas. Existía una canción sobre este día: «Xesteron kontra, animen alde...» , traducido Contra Xestero, a favor de las ánimas,  (Xestero era el nombre del enterrador de Mutriku). Esto se hacía a principios del siglo XX

En Portugalete también celebraban la noche de ánimas con calabazas en la década de los 40.

En Astigarraga,  Se celebraba “el día de faltas”, que coincidía con el primer domingo de noviembre. Ese día se reunía toda la familia, los que estaban fuera el resto del año también, y después de la misa tomaban un caldo, chistorra y morcillas, y, a continuación, sin descansar, se comían alubias con todos los sacramentos (chorizo, tocino, jamón, pata de cerdo, rabo de cerdo, espinazo…)

En Elgueta, Guipuzcoa, antes de la guerra no se celebraba este día, no había calabazas, pero cerca del día de san Pablo (finales de enero), se vaciaban nabos y se les hacia ojos y se les ponía velas dentro, los nabos los colgaban por las aceras por la noche (esto era costumbre en 1922)

Desde Sestao hasta Busturia se vaciaban calabazas, pero no solo la víspera del día de animas, también se hacia en san Martín y en las romerías. Se dejaban en los cruces de los caminos para asustar a los que llegaban tarde.

No obstante, hay que recordar que estas costumbres, o similares ya existían muchos años antes, popularmente el uno de noviembre marca una fecha de grandes cambios, donde la naturaleza muere, donde se podan los árboles, y nuestros mayores lo relacionaban con el paso de los gansos.
La celebración del día de todos los santos tiene menos de 200 años de antigüedad  y se traspasó de la ciudad al campo. En todos los pueblos el día de animas era el siguiente domingo a la fiesta patronal, y en el país vasco, ese día, al igual que ocurre con nochebuena, se realizaban rituales para recordar a los difuntos.
Por lo tanto las tradiciones en esta región tiene muchos ritos y costumbres antiguas diferentes que se han celebrado de esa manera hasta hace muy poco tiempo.

***En la Rioja Alavesa. Los chicos y chicas recogían remolachas y patatas grandes para fabricar "calaveras", también las vaciaban, les metían una vela dentro y hacían travesuras en el pueblo. Éstos iban a las casas de la gente mayor, le  ponían la patata o la remolacha en la puerta y empezaban a llamar a gritos. Cuando los dueños de la casa salían enfadados, los niños interpretaban que se habían asustado y se iban rápido partiéndose de risa.
Esta tradición se perdió hacia los años 50-60

***Aragón

En Trasmoz (Comarca de Tarazona y el Moncayo) se celebra “La luz de las ánimas”, en este rito se acude hasta el cementerio en procesión, mientras se cantan “Los gozos para las ánimas benditas”.
Cada vecino lleva una calabaza con una vela por cada difunto al que quiere honrar, ya que si algún alma se queda sin luz esa noche puede perseguirte por siempre. Se portan velas blancas si son para un infante o rojas si son para un adulto.

Existe una historia en la que se cuenta que una mujer iba en la procesión y tuvo la impresión de que le seguía alguien, al darse la vuelta vio a su difunto marido quien le recriminó por que no había puesto una vela para el, y de esa forma le había condenado a vagar en las tinieblas toda la eternidad.

En Radiquero (Huesca), las calabazas que se utilizan son las que nacen en sus campos, alargadas y verdes.
En este pueblo hace un pasillo a ambos lados del camino que lleva al cementerio, con dichas calabazas iluminadas, así las almas no se pierden y no se quedan a molestar a los vivos en este mundo que ya no les pertenece.

En la localidad de Moyuela (Zaragoza) los jóvenes se quedaban por la noche despiertos en la torre de la iglesia tocando la campana con un toque determinado y de forma continuada, con la intención de ahuyentar a los espíritus.
Para no quedarse dormidos llevaban una cazuela de migas, y así se pegaban la noche contando historias de miedo llamadas “retolicas de los muertos”

De todas estas costumbres puede desprenderse una especie de unión, y por una noche, entre vivos y muertos.

En Colungo, Alquézar, Adahuesca, Buera , Graus, Secastilla,  los niños, como en la mayoría de las poblaciones,  vacían calabazas, les ponen ojos y boca y  colocan una vela encendida en su interior. Pero en estos pueblos se ha recuperado la costumbre de los protagonistas de esta fiesta, que  son los “Totones”,  (fantasmas que guardaban los cementerios y que portan una vela).  Y las  “Almetas”,  (almas perdidas que se pasean por el cementerio, van vestidas de blanco y  llevan dos velas). Nadie quiere toparse con ellos y hay que tener mucho cuidado por que si una Almeta te ofrece una vela y la aceptas te conviertes en una de ellas.

La noche de animas es un momento de misterio, y de tradición, en la que los vivos intentan facilitar el transito de los fallecidos a la vida eterna y lo hacen a través de la luz y del sonido, por ello se utilizan velas y campanas.

En Clamosa, Aragón, una localidad que pertenece al municipio de La Fueva y que hoy está despoblada,  hacían “la Procesión de las Lumbretas”. Algo similar a una procesión por las almas en pena vagando durante la noche. La tradición contaba que si te encontrabas con una de aquellas ánimas tenías que dibujar un círculo en el suelo y rezar una oración, todo ello para protegerte.

En Aragón existe una tradición para esa noche, se trata de una especie de “ouija”.  Consiste en colocar un plato con alubias secas en una habitación durante la noche de ánimas, el alma del difunto con quien quiere contactarse, sacará del plato tantas alubias como misas sean necesarias para salvarse.

***En Alicante las velas en las ventanas las ponen desde el 28 de octubre para, de esta manera,  indicar el camino a las ánimas.

***En Canarias, aunque no sea el 31 de octubre, también recuerdan a los que ya no están entre nosotros. El 2 de noviembre celebran “Los finaos". Las familias se reúnen contando historias sobre los fallecidos comen castañas, nueces almendras y piñones, acompañados de ron, vino dulce, miel y anís. En algunos pueblos se celebra una "finada" popular con música por las calles y terminando con el Baile de los Finaos.

***En Ceuta  la gente sale al campo portando un macuto de frutas y frutos secos.
*****

Para terminar, quisiera comentar que hace poco ha surgido la teoría de que las calabazas serían las descendientes de las linternas sepulcrales romanas. Luces encendidas que se ofrecían a las ánimas que vagaban y que se llevaban a cabo en el festival dedicado a los difuntos (feralia lucem), origen del término ferale que es el término con el que en Italia se refieren a las linternas.

Sea tradición celta, ibera o romana… no olvides dejar en tu ventana una luz para guiar a las ánimas que quedaron entre el cielo y el infierno.

© marian tarazona
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miércoles, 9 de septiembre de 2015

La leyenda de los tres gigantes.Tarazona (Zaragoza)


En Los Fayos, pueblo muy cercano a Tarazona,  vivía un mítico gigante, Caco, en una cueva  donde guardaba todo que robaba. Con él habitaba su hermana gemela, del mismo tamaño y la misma fuerza. 

Muy cerca de Los Fayos, en Agreda,  moraba otro gigante llamado Pierres (también conocido como Tubalcain), éste quería conocer a Caco, así que se dirigió a Los Fayos a verlo.

Antes de encontrarlo vio a su hermana labrando un campo, y cuando le preguntó por su hermano, ella, haciendo gala de su enorme fuerza, levantó el arado y la yunta en el aire para indicarle la cueva donde se encontraba Caco.

Pierres llegó a la cueva y ambos gigantes tuvieron un encuentro cordial, celebrándolo por todo lo alto, y con gran cantidad de vino.

A partir de ese momento vivieron  muchas andanzas juntos, divirtiéndose  y llevando a cabo distintas fechorías.
Una de ella  consistió en ir a cazar al Moncayo, Pierres desgarró sin ninguna difilcultad a un león y Caco a una vaca.

Satisfechos con la hazaña pensaron en dirigirse a Tarazona, y en ello estaban cuando se toparon con otro gigante, Sansón, quien, como no tenia nada que llevar arrancó una carrasca (encina) y se la echó a la espalda.

De esta guisa aparecieron los tres en Tarazona.

De este episodio con más detalle, incluido otro gigante, Hércules, da fe la fachada de la casa consistorial de Tarazona, donde quedan reflejados en piedra, fielmente esculpidos, éstos  personajes.




Pero no todo era diversión, en cierta ocasión Caco le robó el ganado a Hércules y lo escondió en su cueva, este último se indignó, y, siguiendo sus huellas, llegó a donde se encontraba Caco. 

Allí pelearon hasta la muerte.

Fue tan cruenta la batalla, que, fruto de ella, aparecieron los ríos y valles que hoy podemos contemplar. 

Hércules mató a Caco, y, con la última piedra que utilizó para enterrarlo nació el Moncayo que hoy conocemos.
© marian tarazona
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jueves, 25 de junio de 2015

Círculos de las cosechas

Cuando casi se habían olvidado ya de nuestras retinas esos extraños círculos que aparecían en los campos cosechados sobre todo de Inglaterra, hoy me despierto con la noticia de que aquí, al lado de donde habito, han aparecido alguno de esos agroglifos en un campo de trigo.
Círculos perfectamente trazados, cuyas imágenes se han obtenido gracias a la utilización de uno de esos drones que ahora tanto se estilan. De momento se especula con la procedencia de los mismos.

Me queda la sensación, incluso la duda, de pensar si no han estado antes, si otros años también se han producido y han pasado desapercibidos por no contar con la tecnología moderna y habernos perdido esa maravillosa imagen a vista de pájaro.

Es pronto para averiguar que es y que o quien lo ha causado, pero no cejo en el empeño de averiguar todo lo que pueda.

De momento aquí quedan  la fotografía   y la noticia a la espera de poder terminar el articulo con nueva y provechosa información.

EDITADO Y SOLUCIONADO EL ENIGMA

Las últimas noticias recibidas vienen a demostrar que el agroglifo de Tierra Estella es obra de Opabinia Films para el último videoclip del grupo musical Estopa.
La productora vasca, formada por Mikel Urmeneta e Íñigo Chalezquer, dibujó el círculo de más de 60 metros en Larraga.

No es pues ningún misterio como cabía esperar, casi todo tiene una explicación logica.

Según Diario de Noticias de Navarra, la productora vasca Opabinia Films, de la que Mikel Urmeneta es fundador y asesor artístico y en la que trabaja con Íñigo Chalezquer, fue la responsable de dibujar en un campo de cebada de Larraga (Tierra Estella) la espiral de más de 60 metros de la que el citado DIARIO DE NOTICIAS se hizo eco en la pasada edición del jueves 25 de junio.

Miembros del equipo de Opabinia Films, realizando el agroglifo en un campo de Larraga. (cedida)


Pincha AQUI y veras el el videoclip

 © marian tarazona


viernes, 19 de junio de 2015

El naufragio más rápido de la historia: el hundimiento del "Vasa"

Hoy me adentro en el mar para buscar una nueva tragedia, un nuevo misterio.

En éste caso el naufragio más rápido de la historia, el de un  barco que se fue a pique el mismo día que salía a la mar…. El Vasa

El Vasa, conocido también como Wasa, Wasan o Wasen, fue un navío de guerra construido  en el siglo XVII por el rey de Suecia Gustavo Adolfo II.
En 1625 Suecia había diseñado cuatro buques de guerra para controlar los ataques del sur, pero “El Wasa” sería el navío principal.

Su elegancia y riqueza ornamental le conferiría un poder sobre los austeros galeones de la Santa Liga.  Querían que fuera invencible, el más poderoso jamás visto.  Su creador fue el holandés Henrik Hybertsson.

Todas sus piezas eran de bronce y su peso total se estima en unas ochenta  toneladas.

En el castillo de popa se encontraban las efigies del rey Gustavo Adolfo con dos glifos.

Se construyó con la madera de más de mil robles y se decoró profusamente para provocar temor al enemigo y admiración a los amigos.

Siguiendo con la tendencia de los galeones holandeses de la época, el Wasa se construyó cargado hasta la locura de un gran número de esculturas de hombres que representan dioses griegos y marineros. Símbolos reales, escudos heráldicos, animales mitológicos, y así hasta un total de 700 piezas escultóricas. También se añadieron grandes faroles y farolillos, especialmente llamaban la atención los colocados en el castillo de popa, muy ornamentado y recargado.

Durante tres años, carpinteros, vidrieros, escultores, pintores y otros gremios, estuvieron trabajando sin descanso en la construcción del Vasa.

Éstas eran sus características:

-Material de su construcción: Madera de más de mil robles suecos.
-Medidas: 69 metros de largo x 11.30 metros de ancho.
-Ángulo de giro del timón: de hasta 14 grados.
-Manga: 11.7 metros
-Calado: 4.8 metros – Quilla: 5 metros
-Castillo de Popa: Estaba situado a 20 metros de alto y a 15 metros sobre el nivel del mar.
-Su Palo Mayor Media desde la quilla: 52.5 metros.- Tenía 3 palos y capacidad de hasta 10 velas de 1275 metros cuadrados.
-Se deslazaba a  1.210 toneladas y tenia una eslora de 70 metros.
-Longitud total, incluido bauprés: 69 metros
-Longitud del casco, beque incluido: 61 metros. (conjunto de la obra saliente por cada uno de los lados de la roda de un buque)
-Longitud de quilla: 38,30 metros
-Eslora entre perpendiculares: 47,50 metros
-Altura de la quilla a la perilla: 52,50 metros
-Altura del alcázar: 19,30 metros
-Manga en la cuaderna maestra fuera de todo: 11,70 metros
-Calado: 4,80 metros
-Superficie vélica: 1275 metros cuadrados Número de velas: 10 (de las que se conservan seis).
-Desplazamiento: 1210 toneladas.
-Lastre: 130 toneladas.
-Artillería: 64 cañones, de los cuales 48 de 24 libras, 8 de 3 libras, 2 de 1 libra y 6 morteros, 8 cañones de 3 libras, 2 cañones de una libra y 6 cañones pequeños situados estratégicamente en sus tres puentes. (Un cañón pesaba más de una tonelada)
-Tripulación: 145 marinos y 300 soldados.


El astillero donde se construyó se encontraba en Skeppsgärden, situado en la isla de Blasieholmen, en el corazón del puerto de Estocolmo.

El Vasa se amarró a los pies del castillo real en donde se cargó el lastre, así como el armamento necesario para su viaje inaugural.

A pesar de no realizarse las pertinentes pruebas de estabilidad, el 10 de agosto de 1628 el Vasa levó anclas.

Partiendo de Estocolmo, el viento de SW hizo que durante los primeros metros tuviera que ser sirgado contra el viento, empleando las anclas, pero por fin se oyó la orden durante tanto tiempo esperada: "Izar trinquete, la gavia de trinquete, la mayor y la mesana".

Una andanada de los cañones saludó la maniobra y el majestuoso navío, lentamente, abandonó el muelle.

El tiempo era magnifico y el viento ligero, a bordo se encontraba una tripulación de unas cien personas, pero había también mujeres y niños (los marinos tenían permiso para llevar a su familia).


Era una ceremonia con pompa y fasto, la población estaba entusiasmada, el Vasa  comenzó  a moverse lento y majestuoso delante de una muchedumbre que se había concentrado  para verlo, además del rey.

Varios testigos aseguraron que el buque se movía de forma extraña a pesar de la suave brisa, y al maniobrar para enfilar la salida del puerto, un ráfaga de viento, algo fuerte, hizo escorar el barco, empujándolo hacia el malecón. Parece ser, que la carga sobre cubierta iba mal aparejada, y por lo tanto se desplazó hacia el costado del barco, aumentando así el bamboleo.

La mayor parte de esa carga se fue al otro lado del barco, y el Vasa chocó contra el malecón. Parecía que se enderezaba, pero volvió a escorar hacia el otro lado, le entró agua por las cañoneras, y, en unos minutos, el Vasa se fue a pique.

El agua empezó a entrar por las puertas de la batería inferior, que se habían dejado abiertas para la ocasión.

Golpeado una vez más por el viento, el Vasa zozobró y se hundió tras un viaje de unos 1300 metros. 
Murieron cincuenta personas, lo que supuso una gran suerte,  ya que el barco no llevaba la dotación completa.

El rey Gustavo II ordenó al Consejo Real que reuniese un Tribunal Supremo para encontrar a el o los culpables.

El capitán Hansson declaró que el navío era demasiado inestable a pesar de que el lastre estuviese bien colocado y los cañones asegurados, de hecho fueron encontrados así.

No se cometió ningún error a bordo y la tripulación no había bebido.

El capitán no se hundió con su nave, pero solo salvó su vida para ser juzgado. Él, la tripulación y los constructores fueron a juicio, aunque no hubo condenas puesto que no se pudieron determinar las responsabilidades.


Causas probables del hundimiento:

-1. Hubo demasiados cambios de diseño, el Vasa se ideó como un  pequeño buque y terminó como una gran nave. Tenía dos filas de cañones y el agua empezó a entrar precisamente por las cañoneras.

-2. El capitán naval enfermó y murió un año antes de que el buque se terminara, durante su enfermedad tuvo que delegar la supervisión del proyecto a su asistente,  por lo que el liderazgo en la construcción naval era muy débil, el  asistente no fue informado de que la prueba de estabilidad fue muy débil.

-3. Se puso muy poco lastre (alrededor de la mitad del peso necesario) el almirante opinó que mas lastre hubiese molestado.

-4. El capitán declaró que el navío era demasiado inestable a pesar de que el lastre estuviese bien colocado y los cañones asegurados.

-5. El calado era demasiado débil con respecto a la formidable altura, la arboladura demasiado alta y artillería demasiado pesada y colocada demasiado alta.

-6. El centro de gravedad del buque estaba colocado también demasiado alto.

-7. La estabilidad se había probado como se solía hacer en aquella época, por treinta hombres corriendo de una borda a otra con el buque amarrado al muelle. Tras solamente tres pruebas, éstas se interrumpieron, porque el buque amenazaba ya con zozobrar.

El comentario del almirante Fleming fue: “Si su Majestad hubiese estado presente...”.


Entonces ¿quién es el responsable? preguntaron los jueces. La respuesta dada fue: “Sólo Dios lo sabe”.


Así quedaron las cosas, un buque que se hundió por culpa de Dios y de El rey….



Epilogo:

Los primeros trabajos de salvaguardia del Vasa empezaron en 1664 en el que se recuperaron 50 cañones.

En 1961, el Wasa fue sacado a flote, 333 años después del naufragio. Alrededor del buque se construyó un museo que hoy es el más visitado de Suecia.

© marian tarazona
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