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sábado, 16 de mayo de 2015

Eunate esotérica


... La misteriosa Iglesia estaba construida exactamente sobre la confluencia de dos corrientes de agua subterránea, lo que la dotaba de una energía telúrica que sorprendía al visitante. Una energía proveniente de la tierra y otra, según los caballeros templarios que la construyeron, proveniente del cielo… 
Visita obligada para quien tenga inquietud en el tema del misterio, de lo oculto, es la iglesia de santa María de Eunate. 
Localizada en el centro geográfico de Navarra, ligada a la orden del temple según muchos, pero sobre todo y ante todo una joya del románico.

Un libro en piedra de simbolismo, sus piedras se hayan repletas de marcas de cantería, algunas tan extraordinarias que muchos  quieren leer en ellos símbolos encriptados.

Un lugar que, inexorablemente, atrae  con una fuerza tal que parece que fuesen las propias  fuerzas telúricas, que muchos comentan que existen debajo de la iglesia, las que atraen al visitante.

Santa María de Eunate se encuentra en medio del campo, muy cerca de donde confluyen el camino de Santiago que llega de Somport  y el que lo hace desde Roncesvalles.

Se construyó en la segunda mitad del siglo XII, naciendo como ermita de una cofradía de la localidad cercana (Obanos). 
En un documento de los caballeros de san Juan de Jerusalén, de 1251 del Priorato de Navarra, se cita un pacto con unos cofrades de Obanos para que pudieran reunirse en el hospital que tenia la orden en el camino.
También se refiere el documento a la autorización para poder recibir sepultura en dicho lugar.

Casi con toda seguridad puede pensarse que Eunate fue una encomienda donde residirían los hermanos encargados de administrar y cultivar las propiedades de la orden, y que dependerían del convento de Puente la reina.

Debido al hecho de que en Eunate se descubrieron vieiras, puede hacer pensar que, en algún momento, fue un hospital de peregrinos.

Cuando llegas a Eunate, lo primero que llama la atención  es su tamaño.

Efectivamente, tiene las dimensiones de una pequeña ermita, pero rodeada de una galería porticada abierta al cielo compuesta por 33 arcos.

Curiosamente, una de las acepciones de Eunate es “Cien puertas” (Ehun = "cien"; Ate = "puerta")

También llama la atención la planta, octogonal, pero el ábside es pentagonal, y, además, posee una torreta cuadrada en el lado de la nave del evangelio.

Bien es cierto que hay otros ejemplos de plantas que se salen de la “normalidad”, como la iglesia de la Vera Cruz de Segovia, que es decagonal, o la iglesia de san Marcos de Salamanca, cuya planta es circular, aunque nada tienen que ver con Eunate.

Es muy curioso que en una localidad cercana, también en Navarra, exista otra iglesia similar, se trata de la de Torres del Río, aunque en esta última no encontramos la arcada exterior.

* Pero voy a pasar ahora a la parte esotérica de Eunate *

Desde hace muchísimo tiempo existe la teoría de que la fundación de Eunate se debe a la orden del temple, si bien para afirmarlo solo se han basado en la similitud que existe entre los planos de esta y El Santo Sepulcro de Jerusalén.

Es muy difícil aseverar tal cosa, ya que no existe nada de documentación al respecto, aunque si debemos admitir la relación existente entre los caballeros templarios y el camino de Santiago.



La teoría que mas fuerza tiene es la de que se trata de un templo, casi con toda seguridad funerario, que forma parte de alguna construcción dedicada a la hospitalidad al peregrino.

Una de las funciones que podría haber tenido Eunate, junto al Santo Sepulcro de Torres del Río, es la de servir como faro-guía a los caminantes, ya que ambas construcciones están provistas de una especie de linterna (arquitectónica), en la que se mantenía  el fuego siempre encendido, y servía como punto de referencia a los peregrinos.

                                                  
La función de la galería porticada también da lugar a muchas teorías, y, entre todas ellas, la que cobra mas fuerza es la de que tendría una función procesional, de la misma manera que en los claustros.

Curiosamente alrededor de dicha galería de los arcos han aparecido varios enterramientos, por lo que todo nos hace pensar que, efectivamente, nos encontramos ante un monumento funerario.

He comentado al principio, y de pasada, un posible significado para la palabra Eunate, (“ehun ate” = cien puertas), pero hay varias  teorías mas sobre el origen y su significado.

Así, nos encontramos con que el nombre original podía haber sido Onate (“Ona Ate”= La buena puerta), significando entonces que Eunate es una puerta de acceso a un nivel de paz de paz espiritual.

Jimeno Jurío hace referencia al topónimo de Onat u Onate, que existía en documentación del año 1219, en tal documento se habla de los "cofrades de Onat", también Unat y Unate, cuyo significado seria “buen paso”.

Además, curiosamente, Eunato significa “bien nacido”, con lo cual nos llevaría a poder pensar que es un lugar de iniciación.

Como curiosidad comentar que, hasta 1887, no aparece en ningún documento el nombre de Eunate.


Siguiendo con las leyendas más esotéricas de Eunate, nos encontramos con  la que narra que el rey Salomón entregó los restos de la reina de Saba a los templarios para enterrarlos en el Camino de Santiago.

Con el fin de mantener el lugar en secreto, el rey Salomón entregó un código secreto a los templarios, y dicho código se encuentra esculpido en los dos pórticos gemelos de Eunate y san Miguel de Olcoz. (Olcoz se encuentra situado a seis kilómetros de Eunate, y las dos portadas son idénticas aunque invertidas).
A éste respecto existe otra leyenda,  en la que se cuenta que el primer maestro constructor de Eunate tuvo que ausentarse un tiempo sin haber terminado la portada del edificio.
Como era larga su tardanza tuvieron que encargar a un constructor local que la terminase, dicho constructor era un gigante que hacía prodigios, un jentilak (hijo y nieto de canteros) que finalizó perfectamente la obra en tres días.

Cuando regresó el primero pidió explicaciones al abad, y éste, ante la osadía del maestro, le retó a construir una portada idéntica en el mismo plazo.

Lógicamente era imposible, y anduvo vagando muchos días pensando una solución, hasta que un noche se topó en las Nekeas (valle de la zona) con una bruja-lamiñak (la lamia es un ser mitológico, que tiene la parte de arriba de mujer y las extremidades inferiores como las de una Oca).

Ésta le dió una solución a sus pesares: En la noche de san Juan, acudiría una serpiente a bañarse al rió, y, en la boca llevaría una piedra mágica, la piedra de luna. La serpiente depositaría la piedra en la orilla del rió antes de sumergirse en el agua. 

El cantero tenía que recoger la piedra y depositarla dentro de una copa de oro que ella le dio, después de haberla llenado de agua.

Rápidamente debería colocarse frente a la portada de Eunate  que el mismo habría construido antes, con piedras sin labrar.

Al salir la luna, debía invocarla, y la luz que se reflejase en la copa haría el prodigio de labrar las piedras. 

La lamia le recordó que no debía agitar el agua y no debía olvidar devolver la piedra que recogió en la orilla del río.

El maestro llevó a cabo todas las operaciones que la lamia le había indicado, y, tal y como ella le había prometido, se formó una portada simétrica a la existente. Ante tal prodigio, el maestro tembló de la emoción, por eso motivo  las dos portadas difieren un poco.

Al día siguiente, al ver el gigante cantero la nueva portada, lleno de rabia ante tal portento, le dio una patada y la mandó volando hasta Olcoz. Y allí permanece hasta hoy.

Los vecinos de Olcoz cuentan que, el maestro cantero, avergonzado por lo que había hecho, decidió contar su pacto secreto, por ese motivo el abad del Temple ordenó incluir en el centro de  la portada de Olcoz un crismón, para alejar los efectos de la brujería utilizada en su elaboración, el crismón incluye la Tau, ésta es también una de las diferencias entre ambas portadas.

Otro de los secretos que se esconden  en Eunate son los “Bafomets”, se trata de unas figuras que representan al macho cabrio, sentado en un trono, con el signo del pentagrama en la frente. Al bafomet se le solicitaban riquezas y poder.

La posible etimología de la palabra Bafomet la encontramos en Baphe-méteous, que es una composición griega que significa “el bautismo de la sabiduría”.

También en Bois-phos-mètis, también del griego y que significa “vida, luz y sabiduría”.

Bapheus, relacionado con la alquimia, con su significado “tintorero”(el tintorero cosecha el licor del fuego espiritual).

Baphens-mètè, similar al anterior, su significado es “tintorero de la luna”, o lo que es lo mismo, pintor de la luna, alquimista, el que tiñe la plata y la convierte en oro.

Bap-Homet. La unión de las tres primeras letras de san Juan Bautista (Baptiste) y las ultimas cinco de Mahoma (Mahomet), uniendo el cristianismo y el islamismo, o bien indicando la intrusión de creencias musulmanas en el Temple (según John Carpentier).

La historia nos dice que los templarios adoraban este símbolo de la misma manera que se adora a un dios.

Alguna cara que hay en los capitales de Eunate son bafomets, los dos mas escondidos se encuentran a ambos lados de la fachada principal, se trata de dos caras humanas de las que salen unas barbas que se enrollan formando una espiral a ambos lados.

Si miramos dichas imágenes de lado y del revés, nos encontramos ni mas ni menos que con dos bafomets.


Hay mas, aunque no tan escondidos, en la galería de arcos, los encontramos en el primer capitel y en el sexto (cara demoníaca, orejas en forma de cuernos, y rictus de terror)







Otro de los secretos es una figura que cierra su capa con las manos, y que está apoyado en un bafomet. ésta figura podría tratarse de un templario.







Además de estos signos, también encontramos marcas de cantería. Por ejemplo el ábacus, se trata de un bastón con mango en forma de espiral y que usaban los canteros constructores y el gran maestre del Temple. La marca cruciforme,  la marca de ajedrez o  la llamada gorro de bufón, todas ellas  las encontramos en construcciones ligadas al temple.





Quiero finalizar mi viaje a Eunate de la misma manera que lo hice yo en mi camino de vuelta a casa. Parando en Puente la reina, donde la orden del temple tenía su  casa central y donde residía el prior de todo Navarra.

Los caballeros de la orden del temple poseían en Puente la reina el Convento y Hospital del Crucifijo.

Según algunos, ambos están llenos de símbolos de la muerte iniciática y de la inmortalidad.
                                       

En lo que fuera el convento mencionado hoy está la Iglesia del Crucifijo, y dentro “El Cristo de la Pata de Oca”, llamado así porque la cruz no es una cruz al uso, sino que tiene forma de pata de Oca.

En un artículo anterior ya comenté la relación entre el juego de la Oca, el camino de Santiago y los Templarios.

Puedes leerlo aquí 





El camino no termina nunca… el misterio tampoco.


© marian tarazona
*Texto e imágenes propiedad del blog*

2 comentarios:

  1. Comparto, es todo un misterio, su arquitectura, geometría, tiene que ser algo más que un recinto parroquial.

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    1. Gracias Ignacio. Eunate es especial, mágica. Algo tiene que te engancha.

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